Todos cometemos errores pero de los errores se aprende. Un error común que cometemos como fotógrafos es pensar que la fotografía va a esperarnos. Hoy por ejemplo perdí la oportunidad de sacar una foto en mi opinión exquisita de la torre en construcción del nuevo World Trade Center por la pereza de pararme bajo la lluvia y tomar la fotografía. El paraguas, el bolso, la cámara, la incomodidad de estar mojándote. Todas contras que hicieron que desistiera de tomar la fotografía en ese momento y lo hiciera quince minutos después cuando saliera de una tienda a la que debía entrar. Lo cierto es que la magia de la imagen era una suerte de niebla que envolvía la torre y no permitía ver la parte mas alta. Es un efecto que había visto anteriormente en la ciudad de Nueva York pero en aquella ocasión sobre el Epire State Building. Ocasión en la cual no llevaba una cámara conmigo y tampoco pude sacar la fotografía.
Las imágenes, especialmente cuando constan de factores climáticos como parte de la fotografía, generalmente duran pocos segundos. Lo mismo pasa cuando sacamos fotografías de personas que no están posando para nosotros. La chispa que puede hacer que esa fotografía sobresalga dura un instante, nada mas y nada menos. Si quieres obtener la imagen debes reaccionar rápido, debes estar inconscientemente abierto a las posibilidades y sobre todo debes cargar con tu cámara.
En el caso del World Trade Center, cuando volví a salir a la calle, la lluvia se había ido, la niebla que tapaba la punta de la torre ya no estaba y el cielo gris no aportaba ninguna magia a la fotografía. Mi animo se vino al suelo y simplemente seguí mi camino, pero no puedo culpar a nadie mas que a mi mismo por ser un perezoso y por no valorar el instante en que se generan las buenas imágenes.
Permanece atento, lleva tu cámara en un lugar accesible y no pienses demasiado en como vas a componer la fotografía, simplemente confía en tu instinto. Si la imagen tiene esa chispa o magia que hace a las grandes fotografías, las fotografía será buena sin importar cuanto cuidado pusiste al momento de sacarla. Tan solo trata de reaccionar lo suficientemente rápido para ajustar la exposición y disparar sin arruinar la oportunidad. Muchas de las mejores imágenes fueron tomadas por casualidad o sin pensarlo. Algunos dicen que es suerte, yo digo que es la magia del momento capturada en una fotografía.
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